Cuando era pequeña pasaba miedo en clase.Nunca fui a un colegio religioso,lo quiero dejar claro,porque mucha gente de mi generación creen que lo pasaron mal por culpa de los curas o las monjas.Quería portarme muy bien.No quería que me gritaran o pegaran.Era una niña demasiado buena diría yo, que no hablaba por no pecar.Alguna vez recibí palmetazos y que me pusieran de rodillas ,por no saber algo que habían explicado.Había castigos generales de tipo corporal.No lo pasé bien.
Era una clase unitaria y lo que mejor recuerdo era a un niño descarado, que nos hacía reír.Frente a esa clase lúgubre con pupitres de madera, que se levantaba la parte superior, oscura y la palmeta siempre dispuesta a pegar....... la salida al patio de recreo era un paraíso.Había limoneros, granados, palmeras con dátiles, naranjos,moreras,jazmineros.....Todo era color,luz olores a plantas,mariposas, mariquitas,hormigas ....ahí estaba la VIDA, lo que yo necesitaba experimentar, con lo que aprendía hablando y jugando al escondite,al "pillao",la gallinita ciega...y tantos otros! Era muy pequeña unos 6 y 7 años. El libro al que llamábamos "el libro colorao" era el único que llevábamos, contenía todo el saber y por supuesto no se escribía en él ,si no en cuadernos.También usábamos libretas de caligrafía y un mamotreto, más grande que yo, de tapas duras ,de ortografía.
Luego cambié de cole.Y se promulgó la Ley General de Educación, con un sistema novedoso de trabajo y contenido curricular y la prohibición de castigos corporales y deberes.Una cosa son las leyes y otras el cambio de mentalidad del que tiene que aplicarlas.
En el nuevo colegio no se pegaba.
Mis padres,trabajadores pagaban todos los meses por mi.En el anterior también,pero éste era más caro, de niñas "bien".No había casi colegios públicos. Llevábamos uniforme y en los primeros días vieron que mi nivel era bajo y me cambiaron a una clase inferior.El sentimiento fue muy triste.Me sentía culpable.¡Yo sabía mucho! pensaba yo,era muy buena alumna, manejaba la ortografía de cine, ¿por qué me cambiaban a una clase inferior? En el otro cole destacaba por mis notas y aquí me dicen que no merezco estar con mi grupo de edad.El fallo, que en el anterior no me enseñaron apenas Matemáticas!!!! Desde entonces las odié, hasta hoy ,nunca supe por qué las odiaba y me siguen sin gustar y haciendo este ejercicio de memoria, lo he recordado.Con 7 años las Matemáticas me humillaron.Mi bloqueo ante cualquier pregunta,por mi timidez era bestial, pero si encima era de números , mi mente en blanco.Pensé que era tonta y que nunca iba a aprender aquello.La cosa empeoró y me puse enferma del corazón,a los 8 años.Reposo absoluto sin poderme levantar ni para el aseo,perdí un año escolar.Ni amigas,ni estudios...sólo algún sábado traían a mi prima y la recibía acostada.
Cuando pude ir a la escuela,un curso menos otra vez.Hice amistad con una niña,se llamaba Mª Paz ,trágicamente se le murió su hermana enferma y al poco su padre.No podían pagar el colegio ¡y se fue! Mi única amiga.Su colegio era gratis y me contaba maravillas.Convencí a mi madre y allá por enero o febrero no recuerdo, fuimos a ese cole, que era nuevo,aunque de vieja construcción ya que España había pasado por una guerra civil.No tenía casi niños.
La directora, en su despacho, me hizo un examen y le dijo a mi madre que sabía mucho más que los alumnos de la clase que correspondía.No sé que artimañas administrativas se seguirían,pero pasé al curso superior.Es decir,hice dos cursos en un año.Terminé siendo la primera de mi clase.En el otro colegio también obtuve ,después de la enfermedad, los años últimos, diplomas de Honor que te los entregaban en el teatro Romea de Murcia a los mejores alumnos de la ciudad.
El colegio público era mixto, los profesores fabulosos,estudiaba Francés y cada profesor te daba una asignatura, incluso en Dibujo.Mi pequeño malestar es que no podía dar clase de Gimnasia,estaba exenta por mi enfermedad.Ver a los demás corriendo , gritando, riéndose y tú en un rincón no es agradable para ningún niño.Por supuesto no iba a la clase de Mª Paz, porque me habían cambiado de nivel,pero por fin era feliz!!!!!
Todo esto fue conformando la maestra que hoy soy.La enfermedad del corazón,al no haberme operado continúa ahí, pero mi vida es completamente normal.Mis revisiones y medicación. Tengo dos varones de 21 y 19 años y una chica de 17.Por eso cuando veo a los padres tan agobiados por las notas de niños tan pequeños, quisiera quitarles esa angustia, que sin pretenderlo les transmiten a sus hijos.
Nuestro sistema educativo, no sirve.No le echemos la culpa a los recortes,que por ahí no van los tiros.
¿Y la Facultad de Magisterio? ¿Qué enseña?
Mis jóvenes prácticos y sobre todo los sustitutos enseñan como me enseñaban a mi hace 50 años.
Nadie lo cuestiona.
En este blog quiero recoger cómo una licenciada en Psicología ,que por la "gatera" se convitió en maestra vive la enseñanza cuando su vida laboral se va acercando a sus últimos años, si Dios me lo permite.

Mª Jose aunque no ejerces de psicologa la utilizas a diario en tu aula.yo creo que naciste con ese don.besos LOLI
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