martes, 27 de octubre de 2015

La importancia de la lateralidad

La lateralidad es una función de alta complejidad.Sobre los 6 años al comenzar la Primaria, el niño empieza a hacer uso de la lateralidad y direccionalidad.Lo que a un adulto le parece obvio,para un niño de esta edad es un auténtico galimatías.Se encuentra perdido.Debe descifrar el código escrito (letras y números).
Debe leer de izquierda a derecha.
 Las dificultades con ciertas letras como "p/ q, b/d lo desorienta por completo.Altera el orden, confundiendo "AL/LA......SE / ES".Se siente perdido.

En Matemáticas, ocurre tres cuartos de lo mismo a la hora de escribir 23 lo interpreta como 32.

 Al diferenciar números como el 6 y el 9 que sólo varían en su posición, necesita  una buena orientación espacial.
 
Si hace operaciones como una suma tendrá que manejar que se empieza por la derecha, al contrario de cuando escribe que lo hace por la izquierda.
 Para ellos todo esto sólo son garabatos aleatorios...
Incluso es importante para contar una historia, porque es de izquierda a derecha,desde el principio,asociado al pasado,  al fin futuro.Esta secuenciación temporal no se ha desarrollado bien todavía.
A veces vamos deprisa a los resultados inmediatos ¡qué lea! ¡qué escriba! y en ese atropellar al niño, en esta carrera nos olvidamos de cómo y en qué etapa está procesando su cerebro.
Si no estamos atentos a esto, el niño se sentirá torpe, incapaz,cuando lo único que ocurre es que queremos que les"salgan los dientes" lo antes posible.Nos importa el resultado.¡Pues no!
Me importa el niño que sufre, se pierde, cree que no vale, sólo porque yo no lo he sabido acompañar en este proceso madurativo...

Sintomas por problemas de lateralidad , entre otros:

Dificultad en escritura y cálculo
Errores al leer
Sustituciones de unas letras por otras.
Torpeza motriz

Las consecuencias son un niño con baja autoestima,que vino de Infantil contento,pero ahora no se siente feliz, comienza a no disfrutar con las tareas y su desmotivación y retraso es cada vez mayor.

Debemos trabajar los conceptos básicos todos los días, "a tiempo y a destiempo".
Nosotras aconsejamos llevar unas pulseritas de azul en la derecha y roja en la izquierda.Siempre hacemos referencia a ellas cuando miramos la pizarra a la derecha, el dibujo de la izquierda,nos tocamos la oreja derecha con la mano izquierda, o se lo hacemos al compañero, y miles de momentos que surgen, que aprovechamos para que interioricen estos conceptos.




domingo, 25 de octubre de 2015

La ternura

¿Hablas de educación y haces una entrada con la palabra "ternura" ?
Recuerdo cuando era alumna que rezaba para que no me sacaran a la pizarra, para que no me riñeran delante de todos, para que mi maestra o maestro no llenara mis trabajos de rojo.El lápiz bicolor rojo y azul estaba casi siempre gastado por la parte de color rojo, y nuevo por el azul.En azul escribían el bien.Realmente no somos conscientes del daño que hacemos cuando resaltamos lo negativo ¡y encima el alumno no se enmienda! ¿Qué falla?
Corregir sin el niño al lado es absurdo, sólo nos sirve para cuantificar y comunicárselo a los padres y a la Aministración y NUNCA para ayudar al niño a aprender de sus errores. 
La ternura es poner nuestro corazón en lo que hacemos,en cómo los miramos, los escuchamos, los animamos a que ellos mismos descubran sus errores, como algo natural y bueno, en su proceso de aprendizaje.
Ser dulce, educar con el corazón tiene que ir unido a la exigencia. No todo vale.Hay que acompañar al niño para sacar de él, como ser único e irrepetible, lo máximo que pueda dar.Es un equilibrio en donde en una atmósfera de ternura, exigiremos sin herir y ellos serán partícipes de esa exigencia sin bloqueos ni ansiedad.Querrán hacer su trabajo lo mejor posible, como tantas veces repetimos en clase "hay que hacerlo con cariño", recordando el verso de Gloria Fuertes, que ellos han aprendido: "Para dibujar a un niño
hay que hacerlo con cariño".
Un maestro para educar a un niño lo tiene que hacer con cariño, con ternura ,chillando no, con el rojo no.Si  el niño ha trabajado con cariño, siempre está bien, sólo nos queda sugerirles cómo puede quedar todavía mejor.
Lo importante es que se implique en lo que hace y no se compare él mismo con otros , recordándoles que mimen y cuiden sus tareas que son pequeños y únicos tesoros.

 

jueves, 22 de octubre de 2015

Sobre los deberes - Francesco Tonucci









Él explica mejor que yo  lo que pienso
de los deberes.Hace años que viendo comprobando que la escuela repite
los patrones de injusticia social.Es una realidad.También debemos abrir
las puertas a otras formas de trabajar fuera de la escuela.

domingo, 18 de octubre de 2015

"La letra con sangre entra"









Cuando era pequeña pasaba miedo en clase.Nunca fui a un colegio religioso,lo quiero dejar claro,porque mucha gente de mi generación creen que lo pasaron mal por culpa de los curas o las monjas.Quería portarme muy bien.No quería que me gritaran o pegaran.Era una niña demasiado buena diría yo, que no hablaba por no pecar.Alguna vez recibí palmetazos y que me pusieran de rodillas ,por no saber algo que habían explicado.Había castigos generales de tipo corporal.No lo pasé bien.
Era una clase unitaria y lo que mejor recuerdo era a un niño descarado, que nos hacía reír.Frente a esa clase lúgubre con pupitres de madera, que se levantaba la parte superior, oscura y la palmeta siempre dispuesta a pegar....... la salida al patio de recreo era un paraíso.Había limoneros, granados, palmeras con dátiles, naranjos,moreras,jazmineros.....Todo era color,luz olores a plantas,mariposas, mariquitas,hormigas ....ahí estaba la VIDA, lo que yo necesitaba experimentar, con lo que aprendía hablando y jugando al escondite,al "pillao",la gallinita ciega...y tantos otros! Era muy pequeña unos 6 y 7 años. El libro al que llamábamos "el libro colorao" era el único que llevábamos, contenía todo el saber y por supuesto no se escribía en él ,si no en cuadernos.También usábamos libretas de caligrafía y un mamotreto, más grande que yo, de tapas duras ,de ortografía.

Luego cambié de cole.Y se promulgó la Ley General de Educación, con un sistema novedoso de trabajo y contenido curricular y la prohibición de castigos corporales y deberes.Una cosa son las leyes y otras el cambio de mentalidad del que tiene que aplicarlas. 
En el nuevo colegio no se pegaba.
Mis padres,trabajadores pagaban todos los meses por mi.En el anterior también,pero éste era más caro, de niñas "bien".No había casi colegios públicos. Llevábamos uniforme y en los primeros días vieron que mi nivel era bajo y me cambiaron a una clase inferior.El sentimiento fue muy triste.Me sentía culpable.¡Yo sabía mucho! pensaba yo,era muy buena alumna, manejaba la ortografía de cine, ¿por qué me cambiaban a una clase inferior? En el otro cole destacaba por mis notas y aquí me dicen que no merezco estar con mi grupo de edad.El fallo, que en el anterior no me enseñaron apenas Matemáticas!!!! Desde entonces las odié, hasta hoy ,nunca supe por qué las odiaba y me siguen sin gustar y haciendo este ejercicio de memoria, lo he recordado.Con 7 años las Matemáticas me humillaron.Mi bloqueo ante cualquier pregunta,por mi timidez era bestial, pero si encima era de números , mi mente en blanco.Pensé que era tonta y que nunca iba a aprender aquello.La cosa empeoró y me puse enferma del corazón,a los 8 años.Reposo absoluto sin poderme levantar ni para el aseo,perdí un año escolar.Ni amigas,ni estudios...sólo algún sábado traían a mi prima y la recibía acostada.
Cuando pude ir a la escuela,un curso menos otra vez.Hice amistad con una niña,se llamaba Mª Paz ,trágicamente se le murió su hermana enferma y al poco su padre.No podían pagar el colegio ¡y se fue! Mi única amiga.Su colegio era gratis y me contaba maravillas.Convencí a mi madre y allá por enero o febrero no recuerdo, fuimos a ese cole, que era nuevo,aunque de vieja construcción ya que España había pasado por una guerra civil.No tenía casi niños.
La directora, en su despacho, me hizo un examen y le dijo a mi madre que sabía mucho más que los alumnos de la clase que correspondía.No sé que artimañas administrativas se seguirían,pero pasé al curso superior.Es decir,hice dos cursos en un año.Terminé siendo la primera de mi clase.En el otro colegio también obtuve ,después de la enfermedad, los años últimos, diplomas de Honor que te los entregaban en el teatro Romea de Murcia a los mejores alumnos de la ciudad.
El colegio público era mixto, los profesores fabulosos,estudiaba Francés y cada profesor te daba una asignatura, incluso en Dibujo.Mi pequeño malestar es que no podía dar clase de Gimnasia,estaba exenta por mi enfermedad.Ver a los demás corriendo , gritando, riéndose y tú en un rincón no es agradable para ningún niño.Por supuesto no iba a la clase de Mª Paz, porque me habían cambiado de nivel,pero por fin era feliz!!!!! 

Todo esto fue conformando la maestra que hoy soy.La enfermedad del corazón,al no haberme operado continúa ahí, pero mi vida es completamente normal.Mis revisiones y medicación. Tengo dos varones de 21 y 19 años y una chica de 17.Por eso cuando veo a los padres tan agobiados por las notas de niños tan pequeños, quisiera quitarles esa angustia, que sin pretenderlo les transmiten a sus hijos.
Nuestro sistema educativo, no sirve.No le echemos la culpa a los recortes,que por ahí no van los tiros.
¿Y la Facultad de Magisterio? ¿Qué enseña?
Mis jóvenes prácticos y sobre todo los sustitutos enseñan como me enseñaban a mi hace 50 años.
Nadie lo cuestiona.
En este blog quiero recoger cómo una licenciada en Psicología ,que por la "gatera" se convitió en maestra vive la enseñanza cuando su vida laboral se va acercando a sus últimos años, si Dios me lo permite.

 

sábado, 17 de octubre de 2015

EL PORQUÉ SOY MAESTRA

Pues soy maestra por casualidad.
Nunca pensé en serlo.
Mi madre me aconsejaba que lo hiciera.Yo quería estudiar Psicología.Así lo hice.Me arrepentí en el primer trimestre,¿por qué?Porque no tuve clases, estaban en una gran huelga.Esa fue mi bienvenida a la Universidad.La carrera llevaba 4 años en Murcia, el lugar donde estudiamos era una antigua residencia de discapacitados y los profesores....¡ay los profesores! la mayoría tenían unos cuantos años más que yo y sin experiencia, ni teórica ni práctica.
Estudié un montón, a pesar de las desilusiones y obtuve mi título.Soy de la 5ª promoción de Psicología en Murcia, España.
Al salir era una época de crisis económica bestial  y no había trabajo para nadie y menos para psicólogos ," ahí iban los locos".
Hice un año de prácticas en la Ciudad Sanitaria Virgen de la Arrixaca.No ganaba nada y gastaba mucho en transporte.Lo dirigía el difunto Psiquiatra Morales Meseguer, que en su nombre,  así se llama el mejor hospital de Murcia y uno de los mejores de España, según estudios al respecto.
Mi labor consistía en hacer diagnósticos infantiles.De la terapia se encargaría otro.Era frustrante.Yo descubría qué funcionaba mal, pero no podia darle al niño terapia, ni nadie me iba a enseñar.
Sin dinero , desilusionada, pensé que era hora de rendirse.Tenía que comer.Ya era mayor.Convocaban oposiciones para Maestros, me las preparé en unos meses.Con 28  años gané las oposiciones de Magisterio, por la especialidad de Filología Inglesa. Corría el año 1988. Ironías de la vida, yo que era de francés , estudié inglés en la recién abierta Escuela de Idiomas, para leer las investigaciones de Psicología que venían en inglés.Ahora tenía otro título,por oposición que me permitía ser maestra.
Así por carambola llegué yo a estar ante un aula llenísima de niños de unos 14 años , que esperaban que yo actuara como maestra.
Dios mio! Qué fácil me parecía el trabajo los primeros días ¡y me pagaban! Y para colmo disfrutaba.